COACHING PARA ABOGADOS

agosto 17, 2009


Por Salva Gálvez

DESARROLLO DE COMPETENCIAS PROFESIONALES PARA ABOGADOS

CAPACIDADES DE CONOCIMIENTO Y DOMINIO PERSONAL DE UN ABOGADO

1- Conocimiento de uno mismo. Saber las propias potencialidades y límites. Las virtudes y defectos.
2- Motivación encaminada al éxito personal. El esfuerzo se dirige a satisfacer un determinado criterio de calidad o excelencia.
3- Iniciativa personal. Es actuar pronto en cuanto se presenta la ocasión para hacerlo. Capacidad de reacción ante un problema.
4- Optimismo. Respuesta creativa ante las dificultades, también sería la persistencia en lograr objetivos pese a las dificultades y el buen ánimo y sentirse cómodo en las dificultades. En definitiva, actitud positiva.
5- Autocontrol. Es la propia regulación. Ser capaz de canalizar las emociones en la dirección que es útil.
6- Autoconfianza. Estar seguros en la valoración que hacemos de nosotros mismos y acerca de nuestro potencial, nuestras aptitudes, nuestros conocimientos, habilidades y capacidades.
7- Flexibilidad. Es la adaptación a los cambios. Es en definitiva lo que caracteriza a las personas inteligentes. Quien sobrevive es quien hace la oportuna mutación para adaptarse a las circunstancias.

COMPETENCIAS DEL ABOGADO EN LA GESTIÓN DE RELACIONES.

1- Empatía. No es como se dice ponerse en el lugar del otro. Esto es físicamente y emocionalmente imposible. Se trata de tener capacidad de escuchar y comprender las preocupaciones, intereses y emociones del otro y responder a ello adecuadamente. Antes de exponer nuestras inquietudes tras escuchar al otro lo primero que hay que decir es “entiendo”, “comprendo su postura”, etc. Y tras ello pasar a exponer nuestro interés, opinión o sentimiento.
2- Liderazgo inspirador. Se trata de la capacidad para ejercer el papel de líder de un grupo o equipo y de generar ilusión y compromiso entre sus miembros.
3- Conocimiento de la dinámica de la organización. Es muy importante conocer cómo funciona la empresa en la que uno trabaja, cómo se mueve en su día a día, para saber utilizar esa dinámica a tu favor.
4- Gestión de conflictos. Es la capacidad titánica para negociar y resolver conflictos. ¿cómo se resuelven los conflictos con los compañeros de trabajo? ¿y con los clientes? ¿y con los jueces? ¿y con los funcionarios?
5- Trabajo en equipo y colaboración. ¿Somos capaces de trabajar en común con los demás para conseguir metas comunes?. ¿Preferimos trabajar sólos?.
6- Desarrollo de otros. Es la capacidad de influir en otros para que mejoren, sabiendo identificar sus puntos fuertes y dándoles acceso a sus áreas ciegas, así como facilitarles los medios adecuados para que puedan desarrollarse personal y profesionalmente.
7- Sensibilidad intercultural. Es esa distinción emocional que nos hace verdaderamente humanos al apreciar y respetar las diferencias y la diversidad que presentan las personas.
8- Comunicación oral. Buena escucha y expresión clara de lo que comunicamos. Eso incluye feed back o pedir aclaraciones sobre lo que se ha dicho antes de enjuiciar. “¿lo que has dicho es que…?”

COMPETENCIAS COGNITIVAS Y DE RAZONAMIENTO:

1- Pensamiento analítico: Capacidad para comprender las situaciones y resolver los problemas sobre la base de separar las partes que las constituyen y reflexionar acerca de ello de manera lógica y sistemática. Ej. Cuando se analiza una sentencia para recurrirla. Cuando se analiza una demanda para contestarla.
2- Pensamiento sistémico: Capacidad para percibir las interacciones que existen entre las partes de un todo.
3- Reconocimiento de modelos. Capacidad de identificar modelos o conexiones entre situaciones que no están relacionadas de forma obvia, y de identificar aspectos clave o subyacentes en asuntos complejos.
4- Expertise técnica o profesional. Capacidad e interés en utilizar, mejorar y ampliar los conocimientos y las habilidades necesarias en relación con el propio trabajo. Ej.-dotar al despacho de los medios informatizados de legislación y jurisprudencia.
5- Análisis cuantitativo. Capacidad para analizar, valorar y trabajar con datos y variables cuantitativas.
6- Comunicación escrita: Habilidad para redactar y sintonizar a través de mensajes escritos.

Hoy día necesitamos estar en un proceso de cambio y mejora continua si queremos estar a la altura y no perder comba respecto al resto de profesionales. Eso se consigue aumentando nuestros conocimientos técnicos y desarrollando nuevas competencias. Si cómo vemos una competencia es algo bueno para la persona y para el trabajo, lo interesante es desarrollar competencias, pero ¿cómo desarrollarlas?

Los conocimientos son el qué pero las competencias son el cómo y esto es realmente importante. Pero el desarrollo de competencias está muy ligado a las creencias y valores de las personas. Si la creencia de un Abogado es que su trabajo depende exclusivamente de la honestidad, el trabajo y el boca a boca y su queja radica en la falta de clientes, aprender a tener clientes estará mediatizado por esas creencias y valores.
El verdadero cambio se produce cuando cambia el tipo de observador que uno es, cuando amplia su visión, sus creencias, entonces se produce el llamado aprendizaje de segundo orden o aprendizaje generativo. Este tipo de aprendizaje permite aprender a aprender, a partir de una nueva lectura de los resultados obtenidos (percepción y feed back del entorno) como consecuencia de nuestras conductas.

El Abogado tradicional ha dado paso a la empresa de servicios jurídicos. Los valores honestidad, el trabajo bien hecho y el boca a boca, siguen siendo válidos. No obstante, el contexto en el que se mueve la Abogacía actual ha cambiado. Existe una mayor competencia y unas mayores exigencias por parte de los clientes. Es necesario desaprender cómo hemos obtenido clientes en el pasado para aprender cómo conseguirlos en el contexto actual. ¿Es descabellado hablar en el ámbito de la Abogacía de la comercialización de los servicios jurídicos?

En un curso de formación sobre comercialización de servicios jurídicos yo puedo aprender técnicas de venta de servicios dentro del contexto ético y actual de la Abogacía. ¿De qué sirve, si no he cambiado mis creencias y valores? Las conductas que desarrollaré a partir de dicho curso no van a determinar un cambio sustancial.

Es ahí donde INTERVIENE EL COACHING.
Definición de Cris Bolívar (Economist iuris de febrero de 2003):

¿Qué es el COACHING?

“El coaching es una herramienta que ayuda a las personas a crecer profesionalmente de cara a lograr su satisfacción y la de la organización. Es un espacio conversacional planificado, individuo a individuo y confidencial, donde se facilitan NUEVAS LECTURAS Y PERCEPCIONES, se propicia la transformación permanente y se genera sabiduría”.

“Un proceso de coaching revisa creencias limitadoras, incrementa competencias, introduce herramientas de trabajo y facilita el cambio de hábitos, promoviendo que el profesional asuma nuevos retos desde la satisfacción de sentirse en un estado de flujo y activación”.

Para entrar en un proceso de coaching es preciso ser muy conscientes de que el desarrollo de nuestras competencias y las de nuestro equipo, es algo complejo que va más allá de la adquisición de nuevos conocimientos, podremos plantearnos maneras más efectivas de desarrollo que nos permitan afrontar con éxito el proceso de transformación en el que están inmersos los despachos de servicios jurídicos, desde un proceso de mejora permanente hacia el estimulante reto de crecer no sólo como profesionales sino también como personas.

TRES ASPECTOS FUNDAMENTALES DE TODO LO DICHO

1º) Existe un déficit de formación de los Abogados en lo que se refiere al desarrollo de sus competencias profesionales (aunque sea buena la formación sobre contenidos jurídicos – tanto derecho sustantivo como procesal –).

2º) El desarrollo de las competencias que hemos descrito da lugar a un desempeño eficiente y por tanto al éxito en el trabajo. En el caso de los abogados este éxito viene determinado por:

a) El mantenimiento de una organización adecuada de los aspectos fundamentales de la empresa jurídica.
b) El número de expedientes. Es decir, una amplia cartera de clientes.
c) El número de casos ganados.
d) La reputación profesional y las relaciones sociales.

3º) Que para conseguir dicho éxito profesional es muy importante la preparación jurídica del abogado y el adecuado estudio de casos. Sin embargo, PARA CONSEGUIR EL ÉXITO DE LOS APARTADOS ANTERIORES HAY QUE DESARROLLAR LAS SIGUIENTES HABILIDADES FUNDAMENTALMENTE:

A) Habilidad de desarrollar un plan de empresa adecuado.
B) Habilidades de captación, trato y mantenimiento de clientes.
C) Habilidades de comunicación en el foro y en sociedad.
D) Habilidades personales de empuje y motivación profesional. El coaching en el desarrollo de habilidades.

CINCO ASPECTOS  EN EL ÁREA DE DESARROLLO DE HABILIDADES O COMPETENCIAS PROFESIONALES:

1) Que el éxito profesional no llega exclusivamente por el dominio de los conocimientos jurídicos, aunque esta formación es la que primero hay que adquirir.

2) Que la actitud de superación y mejora profesional es fundamental para abrirse camino como abogado. Hay que actuar sin miedo a perder y sin miedo a ganar.

3) Que la aptitud para las relaciones sociales es decisiva para establecer lazos y alianzas que constituyan una fuente de potenciales clientes.

4) Que la organización de un determinado tipo de despacho, bien dotado de las herramientas necesarias, y de los elementos personales que aporten valor al mismo resulta fundamental para que dicha empresa sea perdurable.

5) Que la seriedad y responsabilidad en el trabajo diario, con una adecuada gestión de los tiempos y tareas constituyen la base de un ejercicio profesional exitoso.

ALGUNOS DE LOS PROBLEMAS MÁS COMUNES EN ESTA ÁREA:

1) Pensar que sólo son importantes los conocimientos jurídicos. La consecuencia más inmediata podría ser pasar diez años como pasante.

2) No valorar la importancia del desarrollo de competencias profesionales como las que hemos descrito. Esto puede suponer un llegar tarde al camino del desempeño exitoso de la profesión. Se puede acortar el camino.

3) Tener miedo a volar por uno mismo hasta no saber lo suficiente. Sólo es necesario una combinación entre coraje y oportunidad para crecer por uno mismo.

4) Contar con personas o socios inadecuados para tu empresa. El miedo y el querer apoyarse en otros debido a la propia inseguridad puede conducir en muchos casos a no valorar lo que esas otras personas te aportan realmente. ¿Si no tuviéramos miedo contaríamos con ellas?

5) No saber cobrar los honorarios, precisamente por ese sentimiento de inseguridad del que he hablado anteriormente.

6) Actuar como un mercenario en vez de como un profesional. Es decir, hacer todo lo que quiere y pide el cliente, aunque sea un disparate.

7) Pensar que los Abogados con nombre son mejores que el resto sólo porque tienen un nombre. Dar un caso por perdido por este motivo es una estupidez cuando lo que constituye es un verdadero reto y siempre podremos aprender más de quien más duro nos lo ponga.

One Response to “COACHING PARA ABOGADOS”

  1. carolus Says:

    No debería mirar en esta Web… podría cambiar a mejor su vida.

    El trabajo, la responsabilidad y el esfuerzo son necesarios pero insuficientes para alcanzar el éxito y aún para sobrevivir. Ya conoce a personas más mediocres que Usted que llegan más lejos. ¿Entonces, qué más es necesario?

    http://webs.ono.com/exito/

    Todo funcionará mucho mejor siguiendo unas sorprendentemente sencillas reglas.

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