¿Cómo no se le ocurrió antes a alguien? Decididos a acortar la duración de un juicio, los abogados de un pleito sobre el Vioxx están empleando relojes de ajedrez para limitar el tiempo que emplean con las argumentaciones de cada parte en el caso. Los controles de tiempo están sobre las 40 horas. “Los abogados somos como el gas: tendemos a rellenar cualquier espacio que se nos facilite“, declaró uno de los letrados participantes.

Decididos a no alargarse, los abogados de Merck & Co. y dos hombres que demandan al fabricante de remedios contra el dolor han acordado limitar el tiempo de las declaraciones y emplearán relojes de ajedrez, que se activarán manualmente cada vez que una de las partes suba al estrado a un testigo, para llevar registro del tiempo.Cuando el juicio comience el día 6 de marzo, los abogados de los demandantes Thomas Cona y John McDarby tendrán 40 horas para presentar sus casos, sin incluir la exposición inicial ni las conclusiones. Los abogados de Merck dispondrán de 35 horas.

La intención es acelerar las batallas de la guerra legal intensiva que se libra sobre el Vioxx, un medicamento contra la artritis retirado del mercado en 2004, tras haber sido vinculado su uso prolongado con ataques al corazón y apoplejías.

Los usuarios del Vioxx o los allegados de los fallecidos han planteado más de 9.650 demandas en los tribunales estatales y federales culpando al medicamento y manteniendo que debe establecerse la responsabilidad del fabricante establecido en Whitehouse Station, N.J.

FUENTE: http://www.chessbase.com/espanola/newsdetail2.asp?id=4061

AJEDREZ Y EDUCACION EN VALORES

diciembre 23, 2009


“En ajedrez, la mentira y la hipocresía no sobreviven mucho tiempo”
Emanuel Lasker, Campeón Mundial
desde 1894 hasta 1921

Bessel Kok, un exitoso y muy capaz hombre de negocios alemán, preguntado acerca de las razones por las que había decidido apoyar actividades ajedrecísticas para jóvenes e invertir dinero en torneos y eventos ajedrecísticos, contestó de forma muy gráfica que era porque los padres dormían bien sabiendo que sus hijos hacían cosas que les ayudaban a desarrollar su carácter y las habilidades para el conocimiento.

La práctica del juego del ajedrez beneficia a los jóvenes y, ampliando esta idea, puede funcionar como un excelente educador en valores

Sin hacer gala de un lenguaje excesivamente técnico, Bessel Kok expresó muy bien algo que muchos educadores, aunque no sepan nada de ajedrez, ya intuyen: la práctica del juego del ajedrez beneficia a los jóvenes, y ampliando esta idea, puede funcionar como un excelente educador en valores. ¿Por qué? Voy a intentar explicarlo desde mi punto de vista:

– El ajedrez posee una faceta estrictamente deportiva: es practicado por millones de personas espaciadas por los cinco continentes; implica claramente un factor competitivo y está organizado como deporte, con federaciones, reglamento perfectamente delimitado, árbitros, resultados, rankings, entrenadores, etc. La suerte, al contrario que en muchos juegos, apenas influye en el resultado.

– Posee, por tanto, los valores del deporte, pero en su estado más puro: no está contaminado por muchos aspectos negativos que han aparecido en los últimos años y que están muy influidos por el fútbol: conseguir resultados a cualquier precio, el enriquecimiento rápido como ideal a conseguir, cierta exaltación de la violencia y un seguimiento incondicional e irracional del equipo del cual se es seguidor.

– Es deporte, pero también constituye una práctica extraordinariamente compleja –se le ha definido a la vez como deporte, juego, ciencia y arte-. En ella intervienen gran parte de las capacidades y potencialidades de los seres humanos: aspectos emocionales, puramente intelectuales, volitivos o experienciales se hallan enormemente implicados.

– Es un juego, y como tal y especialmente en edades tempranas, consigue superar las barreras de prejuicios que se plantean a veces ante el intento de enseñar valores de forma directa.

Cuando los jóvenes practican el ajedrez están a la vez aprendiendo valores y experimentando qué son. Si tuviera que destacar cinco valores que potencia especialmente este juego, escogería los siguientes: Respeto (hacia las normas, hacia los demás y hacia uno mismo); autocrítica (aprender de los errores); autocontrol (en situaciones adversas o difíciles); autoestima (elegancia para asumir victorias y derrotas) y automotivación (deseos de superación personal).

Me apoyaré en las palabras de algunos de los mejores ajedrecistas de la historia para argumentar mejor por qué he elegido estos valores. Automotivación: «Las derrotas me hacen reaccionar con fuerza; en vez de quitarme los ánimos, excitan mi furia deportiva», Karpov. Autoestima: «Quien asume riesgos puede perder, como ha sido mi caso a veces. Pero debo hacerlo, porque quien nunca asume riesgos, en ajedrez como en la vida, pierde siempre», Tarrasch. Autocrítica: «Sólo un jugador fuerte sabe cuán débil es su juego», Tartakower. Autocontrol: «Empecé a mejorar en los momentos cruciales de una partida cuando descubrí que mi rival, como mínimo, estaba tan nervioso como yo», Mikhail Tal.

He dejado para el final el respeto en sentido amplio: hacia las reglas, hacia los demás y sobre todo, hacia uno mismo. Quizá en una época en la que lo más venerado sea el dinero y los principios valen hasta el momento en que ya no interesan, valga recordar una anécdota de un ajedrecista y ser humano excepcional que falleció hace poco más de un año, el norteamericano que fue campeón mundial en el año 1972, Robert James (Bobby) Fischer.

Tras convertirse en uno de los personajes más famosos de los Estados Unidos después de una victoria épica por el título mundial ante el soviético Spassky, una multinacional de los cosméticos le ofreció una cantidad astronómica por anunciar un champú. Para sorpresa de los ejecutivos de la compañía, Fischer pidió un bote del producto y algún tiempo para contestar. Dos semanas después, en la sede de la empresa se recibió un paquete con un bote de champú medio vacío y una carta. Era de Fischer. Agradecía muy educadamente la oferta, pero añadía a continuación que él era Campeón del Mundo, que había probado el champú, y que en conciencia no podía prestarse a anunciar semejante porquería.

Este era Fischer, alguien que no necesitaba que se le enseñaran ciertos valores.


“El derecho es para más de la mitad de los juristas como el ajedrez, y el ajedrez es, para todos los ajedrecistas profesionales, sin más, “la vida misma”, por lo que podemos concatenar y decir, “el derecho es la vida misma”


Edgar Allan Poe (1809-1849), poeta y novelista norteamericano
El ajedrez es una frivolidad primorosa.

El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.

Juan José Arreola (1908-2001), polifacético artista mexicano
El ajedrez es la forma de conformarse del hombre para saciar su sed, su nostalgia de infinito, conformarse en hacer la guerra allí en un espacio limitado pero al mismo tiempo capaz de alojar al infinito.¿cuál es el infinito? Las infinitas complicaciones que crean entre si las piezas del ajedrez. El ajedrez es el único juego que vale la pena jugar porque nos sobrepasa, como las piezas de Shakespeare, las novelas de Dostoievski o los más grandes poetas de la humanidad que han hecho algo que se acerca a lo imposible, pero todos se quedan en el umbral. Me di cuenta de que el ajedrez es imposible para el hombre, está mas allá de su alcance. Las posibilidades de movimientos que se pueden hacer son verdaderas monstruosidades.

El ajedrez se trata de un duelo de un hombre contra otro, donde lo que es la personalidad del hombre queda comprometida. Cada jugador lucha contra su enemigo interior que es su torpeza o sus hallazgos.
 

Simón Bolívar (1783-1830), caudillo independentista venezolano
El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud

Napoleón Bonaparte (1769-1821), emperador de Francia
El ajedrez es un juego sin par; regio e imperial.

Miguel de Cervantes (1547-1616), novelista español
Brava comparación -dijo Sancho-, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura. (El Quijote)

El ajedrez es semejante a la vida.

Che

Ernesto Che Guevara (1928-1967), líder revolucionario argentino

El ajedrez constituye un medio eficaz para la educación y formación del intelecto del hombre.

El ajedrez es un pasatiempo, pero es además un educador del raciocinio.

Tú sabes, camarada Pachman, que no disfruto al ser un ministro; preferiría jugar al ajedrez como tú.

Chernev, escritor y maestro de ajedrez
Del ajedrez se ha dicho que la vida no es lo suficientemente larga para él. Pero eso es culpa de la vida, no del ajedrez.

Feodor Dostoyevsky (1821-1881), novelista ruso
El hombre es un frívolo, una criatura engañosa y como un jugador de ajedrez, se preocupa más por el proceso de obtener su meta que de la meta por sí misma.

Albert Einstein (1879-1955), científico alemán
El ajedrez detiene a su maestro dentro de sus propios vínculos, encadenando la mente y el cerebro, por lo que la libertad interior del más fuerte debe sufrir.

Benjamin Franklin (1706-1790), filósofo, político y científico norteamericano
La vida es como el ajedrez: con lucha, competición y eventos buenos y malos.

El juego del Ajedrez no es solamente una diversión quieta; algunas cualidades muy valuables de la mente se pueden adquirir y cultivar con él, como convertirlos en hábitos disponibles para toda ocasión; ya que la vida es algo así como el ajedrez.

Al jugar al ajedrez entonces, podemos aprender: Primero, previsión… Segundo, prudencia… Tercero, cautela… Y al final, aprendemos del ajedrez el hábito de no ser desanimados por apariencias malas presentes en el estado de nuestros asuntos, el hábito de la esperanza por una oportunidad favorable y la perseveración de los secretos de los recursos.

Sigmund Freud, austriaco (1856-1939), padre del Psicoanálisis
Los pasos requeridos para dominar el juego de ajedrez son similares a las técnicas psioanalíticas.

Vladimir Ilich Lenin (1870-1924) , político bolchevique ruso
El ajedrez es una gimnasia mental.

Isaac Linder, historiador de ajedrez
El ajedrez, que reúne orgánicamente elementos del Arte, la Ciencia y el Deporte, a lo largo de los siglos ha constituído parte inalienable de la Cultura y la Civilización mundial.

Lope de Vega (1562-1635), dramaturgo español
Piezas somos de ajedrez y el loco mundo es la tabla, pero en la talega juntos peones y reyes andan. (El genovés liberal).

Arturo Pérez-Reverte (nacido en 1951), novelista y periodista español
Las grandes formas artísticas requieren cierto conocimiento del mundo, una experiencia profunda de las relaciones humanas.. Otra cosa puede decirse de aquellas actividades abstractas donde el talento es clave y la experiencia solo un complemento. Me refiero a la música, las matemáticas… el ajedrez. (“La tabla de Flandes).

Vladimir Putin, Presidente de Rusia
El ajedrez hace al hombre ser más sabio y ver más claro.

Jean Paul Sartre (1905-1980), filósofo y escritor francés
Ajedrecista: los elegidos de la duda. Cada hombre deberá buscarse un fin propio, válido solamente para él y realizar su proyecto particular, que tiene un valor meramente subjetivo. Elegimos todo lo que somos, y somos eso que elegimos.

Ajedrez: Eso que elegimos lo elegimos creándolo.
(Asociaciones libres sobre estos términos).

William Shakespeare (1564-1616), poeta y dramaturgo inglés
El ajedrez es un juego honrado.

León Tolstoi (1828-1910), novelista ruso
Me gusta el ajedrez porque es un buen descanso; hace trabajar la mente, pero de una forma muy especial.

Compadezco al que no conoce el ajedrez. Causa ya alegría al aprendiz; al veterano le produce sumo placer.

LIC. MARIO ALFONSO MAYANS OLACHEA, Saludos y hasta la proxima partida

OTRA DE AJEDREZ…….

septiembre 30, 2009


LAS DAMAS JUEGAN AJEDREZ

-El juego del ajedrez se asemeja al del matrimonio en que lo previsto suele suceder al revés.

– ¿Cómo perdió la partida? ¿Táctica errónea? – No. ¡Estrategia profunda! ¡Es mi futuro suegro!

-Aquel peón se cansó tanto en llegar a la octava línea que pidió un caballo.

-De entre todos los problemas de ajedrez, el más difícil de resolver es el de la posición inicial.

– Mi esposa dice que me abandonará si no dejo el ajedrez. – ¡Qué horrible! – Si, tendré que perderla.

-¿Quién fue el mejor jugador de ajedrez de todos los tiempos? Moises, porque hizo tablas con Dios.


No sólo amamos el noble y milenario juego del ajedrez; estamos convencidos de la necesidad de su enseñanza a los niños y jóvenes.

No se trata meramente de desarrollar la inteligencia académica. No hablamos de cocientes intelectuales. Se trata de cultivar la “inteligencia emocional”. No descubrimos nada si hablamos que estadísticamente las puntuaciones académicas más elevadas no alcanzaron los mayores éxitos en los distintos aspectos de la vida. En el mundo de todos los días la mayor inteligencia es la interpersonal: si se carece de ella las elecciones de vida seguramente serán inadecuadas.

Los griegos utilizaban la palabra ‘sophrosyne’: cuidado e inteligencia para conducir la propia vida; un equilibrio y una sabiduría templados.

Este cuidado e inteligencia deberían comenzar lo más temprano posible, transmitiendo desde nuestro lugar el amor hacia el ajedrez. Los niños deben sentir deseos de jugar por encima de todo, disfrutar el deleite del juego. Uno aprende de forma óptima cuando tiene algo que le interesa y obtiene placer ocupándose de ello. Sólo así alcanzarán el éxito que no será sólo deportivo o económico.

Sucintamente los principales componentes de un programa acorde a lo planteado y altamente posibles a través del contacto con el ajedrez son:

    *Conciencia de uno mismo: observarse y reconocer los propios sentimientos; crear un vocabulario para ellos; conocer la relación entre pensamientos, sentimientos y reacciones.

    *Toma de decisiones personales: examinar las acciones y conocer las consecuencias; saber si el pensamiento o el sentimiento está gobernando una decisión; aplicar estas comprensiones a temas tales como sexo y droga.

    *Manejo de sentimientos: controlar la “conversación con uno mismo” para captar mensajes negativos tales como rechazos internos; comprender lo que hay detrás de un sentimiento (por ejemplo el daño que se oculta tras la ira); encontrar formas de enfrentarse a los temores, la ansiedad, la ira y la tristeza.

    *Manejo del estrés: aprender el valor del ejercicio, de la imaginación guiada, de los métodos de relajación.

    *Empatía: comprender los sentimientos y las preocupaciones de los demás y su perspectiva; apreciar cómo la gente siente de diferente manera respecto de las cosas.

    *Comunicaciones: hablar eficazmente de los sentimientos; convertirse en alguien que sabe escuchar y plantear preguntas; distinguir entre lo que alguien hace o dice y las propias reacciones o juicios al respecto; enviar mensajes personales en lugar de culpabilidad.

    *Revelación de la propia persona: valorar la apertura y crear confianza en una relación; saber cuándo es posible arriesgarse a hablar de los sentimientos personales.

    *Penetración: identificar pautas en la propia vida emocional y reacciones; reconocer pautas similares en los demás.

    *Aceptación de uno mismo: sentir orgullo y verse uno mismo bajo una luz positiva: reconocer los propios puntos débiles y los fuertes; ser capaz de reírse de uno mismo.

    *Responsabilidad personal: asumir responsabilidades; reconocer las consecuencias de las propias decisiones y acciones, aceptando los sentimientos y estados de ánimo, cumpliendo compromisos (por ej. Estudiando).

    *Seguridad en uno mismo: manifestar las preocupaciones y sentimientos sin ira ni pasividad.

    *Dinámica de grupo: cooperación; saber cuándo y cómo conducir, y cuando seguir.

    *Resolución de conflictos: cómo pelear correctamente; el modelo ganador para negociar compromisos.

 Tenemos la enorme dicha de practicar un juego en el que no existen diferencias ni económicas, ni sociales, ni sexuales, ni religiosas, ni de capacidades distintas. Esto es fácilmente comprobable por quien acude a un club: hombres y mujeres; adultos y niños; profesionales, comerciantes, obreros, jubilados y carentes; no videntes, personas de movilidad reducida, personas con retrasos mentales. TODOS TIENEN CABIDA EN NUESTRO AJEDREZ.

Fuente: http://www.zonadeajedrez.com/actualidad/opinion/654-educacion-y-ajedrez

UN ESCRITO SOBRE AJEDREZ

septiembre 23, 2009


EL REY NEGRO

  Yo soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable que sacrificó la última torre para llevar un peón femenino hasta la séptima línea, frente al alfil y el caballo de las blancas. 
Hablo desde mi base negra. Me tentó el demonio en la hora tórrida, cuando tuve por lo menos asegurado el empate. Soñé la coronación de una dama y caí en un error de principiante, en un doble jaque elemental…
 Desde el principio jugué mal esta partida: debilidades en la apertura, cambio apresurado de piezas con clara desventaja… Después entregué la calidad para obtener un peón pasado: el de la dama. Después…
 Ahora estoy solo y vago inútil de blancas noches y de negros días, tratando de ocupar casillas centrales, esquivando el mate de alfil y caballo. Si mi adversario no lo efectúa en un cierto número de movimientos, la partida es tablas. Por eso sigo jugando, atenido en última instancia al Reglamento de la Federación Internacional de Ajedrez, que a la letra dice: Inciso 4) Cuando un jugador demuestra que cincuenta jugadas, por lo menos, han sido realizadas por ambas partes sin que haya tenido lugar captura alguna de pieza ni movimiento de peón. 
El caballo blanco salta de un lado a otro sin ton ni son, de aquí para allá y de allá para acá. ¿Estoy salvado? Pero de pronto me acomete la angustia y comienzo a retroceder inexplicablemente hacia uno de los rincones fatales.
 Me acuerdo de una broma del maestro Simagin: el mate de alfil y caballo es más fácil cuando uno no sabe darlo y lo consigue por instinto, por una implacable voluntad de matar. 
La situación ha cambiado. Aparece en el tablero el Triángulo de Deletang y yo pierdo la cuenta de las movidas. Los triángulos se suceden uno tras otro, hasta que me veo acorralado en el último. Ya no tengo sino tres casillas para moverme: uno caballo rey y uno y dos torre. Me doy cuenta entonces de que mi vida no ha sido más que una triangulación. Siempre elijo mal mis objetivos amorosos y los pierdo uno tras otro, como el peón de siete dama. Ahora tres figuras me acometen: rey, alfil y caballo. Ya no soy vértice alguno. Soy un punto muerto en el triángulo final. ¿Para que seguir jugando? ¿Por qué no me dejé dar el mate pastor? ¿O de una vez el del loco? ¿Por qué no caí en una variante de Legal? ¿Por qué no me mató Dios mejor en el vientre de mi madre, dejándome encerrado allí como en la tumba de Filidor? 
Antes de que me hagan la última jugada decido inclinar mi rey. Pero me tiemblan las manos y lo derribo del tablero. Gentilmente mi joven adversario lo recoge del suelo, lo pone en su lugar y me mata en uno torre, con el alfil. 
Ya nunca más volveré a jugar al ajedrez. Palabra de honor. Dedicaré los días que me queden de ingenio al análisis de las partidas ajenas, a estudiar finales de reyes y peones, a resolver problemas de mate en tres, siempre y cuando en ellos sea obligatorio el sacrificio de la dama.

AUTOR: Juan José Arreola

Saludos y hasta la proxima partida Lic. Mario Mayans Olachea

UNAS CITAS SOBRE EL AJEDREZ

septiembre 17, 2009


Ahora expongo estos aforismos que he compilado de diversas fuentes, a los amantes y aficionados a este juego,  sè que les gustaran, disfrutènlas:

“Veo en la lucha ajedrecistica un modelo pasmosamente exacto de la vida humana, con su trajin diario, sus crisis y sus incesantes altibajos”. Gary Kasparov

El ajedrez es como la vida“. Boris Spassky

En el ajedrez hay dos tipos de jugadores: los buenos y los duros. Yo soy de los duros“. Bobby Fischer

Jugar una partida de ajedrez es pensar, elaborar planes y también tener una pizca de fantasía“. David Bronstein

Los aficionados al ajedrez, los aficionados y los lectores sólo son felices cuando un gran maestro se arriesga, más bien que cuando se limita a mover los trebejos“. Mijaíl Tahl

Mi estilo en ajedrez y mis preferencias musicales se inclinan a un ideal de belleza perfecta“. Vasili Smyslov

El ajedrez es un juego de lucha que es puramente intelectual y excluye al azar“. Richard Réti

Cuando juegas una partida de ajedrez es como si diseñaras algo o construyeras un mecanismo a través del cual ganas o pierdes“. Marcel Duchamp

El mayor placer es cuando uno siente que está pensando y esto con lo que mejor se logra es con el ajedrez“. Mijail Botvínik

Siempre he sentido algo de lástima hacia aquellas personas que no han conocido el ajedrez. Justamente lo mismo que siento por quien no ha sido embriagado por el amor. El ajedrez como el amor, como la música, tiene la virtud de hacer feliz al hombre“. Siegbert Tarrasch

El Rey es la pieza más débil“. Paul Morphy

Alguna vez los hombres tuvieron que ser semi-dioses; si no, no hubieran inventado el Ajedrez“. Alexander Alekhine

Una partida de ajedrez es una obra de arte entre mentes que necesitan equilibrar dos mentas a veces contradictorias: ganar y producir belleza. La maestría significa un logro creador y un logro científico“. Vassily Smyslov

El ajedrez es un juego por su forma, un arte por su contenido y una ciencia por su dificultad. Pero si usted aprende a jugar bien, sentirá entonces una gran alegría“. Tigran Petrosian

El ajedrez es una prueba de voluntades“. Paul Keres

SALUDOS y HASTA LA PROXIMA PARTIDA

LIC. MARIO ALFONSO MAYANS OLACHEA, un aficionado de este Juego de Ajedrez.