Yo soy el abogado …

El que todas las mañanas va recorriendo Juzgados

y que anda a los apurones por ese escrito con cargo.

E que soporta la espera, el que se banca los paros,
y debe poner la cara justificando el atraso.
El que abre el escritorio y sale a ganarse el mango,
porque se vienen las cuentas y todo sigue a despacho.
El que no tiene licencias, ni salarios, ni aguinaldo,
y debe pelearla duro, porque se cobra salteado.
Yo soy el abogado.
Muchas veces de pleitero, injustamente acusado.
Al que todos lo consultan cuando se ven apurados
en la calle, en el cine, y en la cola del mercado,
y al que nadie le pregunta: ¿doctor, se le debe algo?.
Yo soy el abogado.
El que tantas veces pone su paciencia de artesano
para llegar al final con deudor insolventado.
El de cédulas y oficios, a pulmón diligenciados.
E que debe tolerar el sistema colapsado,
las nuevas disposiciones de Rentas y de Catastro,
los timbrados del Registro y el humor del  funcionario.
El que hace de estratega, de confesor, y de malo,
de mediador y de amigo, de psicólogo y de hermano.
El que sale a cara o cruz, con niebla o lluvia viajando,
porque justo le fijaron una audiencia bien temprano.
El que se muerde los labios porque el testigo ha faltado.
El que sufre taquicardia mientras va leyendo el fallo.
Del mostrador, para acá. Del pasillo, quede claro.
El que recorre Juzgados, durante meses y años.

A mucha honra señor, yo soy, el abogado.

Poema de Horacio Alberto Vero, de su libro “Poemas a despacho”

FUENTE: http://serabogado.com/ser/index.php?option=com_content&view=article&id=48:poema&catid=1:cosas&Itemid=127

 

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NOBUSHIGE HOZUMI


Padre del Código Civil japonés y el artífice de la pacífica integración del derecho de occidente con las tradicionales instituciones niponas. Sus primeros pasos. Corría el año 1.855, recién finalizada la era de Bunkai-Bunsei, cuando en Uwa-shima, un poblado situado al norte de Japón y encuadrado administrativamente en la prefectura (ken) de Ehime, la familia de un samurai de clase media celebraba el alumbramiento de su primogénito. Mientras el país se debatía entre la apertura de sus fronteras a las ideas del resto del mundo o la permanencia en su tradicional autosuficiencia socio-cultural, el joven Nobuo cursaba sus estudios primarios de aritmética, caligrafía, hípica, natación y judo en Meirinkan. Cuando en 1.867 se produjo la traslación del poder político de Tokugawa Shogunate al Emperador Meiji, seguramente Hozumi no pudo ni imaginarse que el trasfondo ideológico de esa crisis (el debate sobre la apertura de Japón al mundo) sería el mismo que movería años más tarde su ánimo por el eclecticismo jurídico en su país.

Su formación jurídica y humana. En 1.871 Nobushige se trasladó a la rebautizada capital Edo, Tokio, para cursar sus estudios de Derecho en la Daikaku Minami kou, predecesora de la actual Universidad de Tokio. Allí pudo aprehender las raíces de las instituciones que regulaban la vida política y jurídica de su país, algo que resultaría esencial para su posterior labor de importación del derecho de occidente y su respetuosa integración con la cultura japonesa.

Reflejo del incipiente deseo de la cultura nipona por permitir la entrada en sus ventanas de chorros de luz del Sol de occidente, el programa de formación que el Gobierno diseñaba para sus alumnos más aventajados marcó un antes y un después en la vida de Hozumi. El Ministerio de Educación concedía una beca a sus más brillantes alumnos para ampliar su formación en países europeos. De este modo, una vez materializada su vuelta, el Imperio Meiji podría conocer desde una mentalidad oriental las ideas que propugnaban las principales escuelas jurídicas del lejano occidente.

En 1.876 Nobushige Hozumi emprendió su aventura europea. Tras una breve estancia en Londres, un despierto Hozumi no tardó en comprender que el modelo del Common Law no parecía el más idóneo para ser transplantado a su país. Por ello, al año siguiente de su llegada a Europa se desplazó a Berlín, donde permaneció hasta su regreso a Japón. Allí, de la mano de grandes romanistas, historiadores y iuspublicistas, Hozumi se empapó de las corrientes que dividían a los grandes de aquella época, sin descuidar su estudio de los códigos que, inspirados por el napoleónico, comenzaban a elaborarse en el resto de países europeos.

De regreso a casa, Hozumi instaló su cuartel de operaciones en la Universidad de Tokio, donde ganó una cátedra al año siguiente de su retorno y donde pronto fue elegido Decano (1.882).

La madurez de Hozumi. La carrera de la codificación se había iniciado sin solución de continuidad en Japón. Los convulsos episodios de la historia mundial hacían temer al país nipón que su ancestral aislamiento les acarrease consecuencias irreparables. Por ello, desde el Imperio se impulsó abiertamente la adaptación de los más evolucionados sistemas jurídicos a las instituciones locales, lo que en realidad escondía la cimentación de una defensa pacífica de sus fronteras.

Tras convertirse en el primer doctor en derecho japonés en 1.887, el punto culminante de la vida jurídica de Hozumi llegó con la aprobación del primer Código Civil japonés en 1.898. Cinco años antes, el Emperador había encargado a Tomii, Ume y al propio Hozumi la constitución de una comisión encargada de este ambicioso proyecto. El edicto imperial creando este equipo de trabajo puso punto y final a las disputas que las diferentes Escuelas japonesas habían venido protagonizando por encarnar el espíritu del anhelado código y supuso el fin del proyecto de Boissonade, que vio cómo el Emperador le retiraba la confianza que le había brindado años atrás.

Aunque la estructura y el contenido del Código civil japonés Meiji son fieles deudores de la Pandectística alemana (y en particular de los dos primeros borradores del código civil alemán, de 1.888 y 1.895, respectivamente), sus disposiciones son de naturaleza ecléctica, mostrando influencias del derecho francés y salpicados rastros del derecho inglés. Hozumi y sus colegas legisladores habían logrado su meritorio objetivo: adaptar el derecho japonés a los evolucionados sistemas jurídicos occidentales pero respetando el espíritu de las instituciones de la cultura local.

El ocaso de la vida de Hozumi. Tras asistir a la promulgación del código que hacía culminar de forma satisfactoria varias etapas de su vida, Hozumi compaginó su enseñanza universitaria con una intensa actividad social y cultural. Entre los diversos cargos que desempeñó son de destacar su labor al frente de la Academia Imperial de nobles, institución preocupada por la esmerada educación del estamento nobiliario y, especialmente, su pertenencia al Consejo privado del Emperador, desde donde Hozumi pudo participar en las principales decisiones de su país y, por ende, departir en persona con el Emperador, algo al alcance de muy pocos mortales.

 

Theodor Mommsen

En 1848 fue promovido a la cátedra de Derecho comparado de la universidad de Leipzig, pero se vio obligado a dimitir el cargo a causa de sus ideas democráticas. A continuación fue profesor en Zurich (1852), en Breslau (1854), y en 1858 obtuvo la cátedra de historia antigua en la universidad de Berlín. Diputado (de 1863 a 1866) en la Landtag de Prusia, se opuso a la política de Bismarck. En 1874 fue nombrado secretario de la Academia de Ciencias de Prusia, puesto que conservó hasta 1895.
En 1902 se le concedió el Premio Nobel de Literatura por el conjunto de sus trabajos, entre los cuales figura la Historia de Roma. cuyos tres primeros volúmenes aparecieron en 1854-56 y el quinto en 1885 (el cuarto volumen no ha sido publicado); es un libro universalmente conocido. Se le deben también dos volúmenes de Investigaciones romanas (1864-1879), doce volúmenes de Corpus inscriptionum latinarum (1863-1903), y siete volúmenes de Manual de antigüedades romanas (1871-1887), escrito en colaboración con Joachim Marquardt.

El volumen de Discursos y memorias (1905), aparecido a título póstumo, es notable sobre todo por la belleza de su estilo. Destacan además Inscriptiones regni neapolitani (1852), El derecho público romano (1871-88), y El derecho penal romano (1899).

 

MAURICE HAURIOU


Jurista francés; n. el 17 ag. 1856 en Ladiville. Pronto sintió fuerte atracción por los estudios de jurisprudencia. A H. le adeuda la ciencia jurídica el original hallazgo de la doctrina de la institución (v.).
Para H., «una institución es una idea de obra o de empresa que se realiza y dura jurídicamente en un medio social; para la realización de esta idea, se organiza un poder que le da una serie de órganos; por otra parte, entre los miembros del grupo social interesado en la realización de tal idea, se producen manifestaciones de comunión, dirigidas por los órganos del poder y reglamentadas por procedimientos». La doctrina de la institución constituye, en cierto modo, el resultado final de una fecunda vida dedicada por entero al estudio de una amplia serie de problemas jurídicos y sociales. Las instituciones representan en el derecho, como en la historia, la categoría de la duración, de la continuidad y de lo real; la operación de su fundación constituye el fundamento jurídico de la sociedad y del Estado.

La obra de H., tanto en su vertiente jurídica como en la sociológica, ha sido profundamente estimada por intelectuales tan destacados como Renard, Delos y Gurvitch. Algunos de los libros de H. (p. ej., Notes de jurisprudence, Príncipes de droit public, Príncipes de droit constitutionnel y, sobre todo, La teoría de la institución y de la fundación), produjeron, en el momento de su publicación, un fuerte impacto. Durante algún tiempo, las páginas de sus Príncipes de droit constitutionnel representaron el best-seller de la intelectualidad francesa, de la que H. fue miembro destacado. En 1888 pasó a formar parte del claustro de profesores de la Facultad de Derecho de Toulousé y solamente la muerte, acaecida el 12 mar. 1929 en esta misma ciudad, le separaría de la docencia. El sueño dorado de H. fue ver insertado dentro de los regímenes jurídicos positivos el Derecho natural.

 

FUENTE: http://serabogado.com/ser/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=30&Itemid=30


Nunca habia comentado en este Blog que uno de mis mayores hobbies es la lectura y el autor del cual he leido la mayoria de sus libros por obvias razones es John Grisham, es un escritor conocido por sus thrillers judiciales, aqui les dejo una reseña de sus libros, haciendo mencion que su gran mayoria son de ficcion legal y unos pocos son sobre temas diversos, aqui les dejo una reseña de sus libros, espero lean alguna y veran que se apasionaran con la lectura que no podran dejar el libro y cuando lo acaben van a querer leer el y el que sigue y asi sucesivamente.

Libros de ficción legal

  • Tiempo de matar (A Time to Kill, 1989). En una tranquila localidad sureña de Mississippi dos jóvenes borrachos violan salvajemente a una niña negra de 10 años. La mayoría blanca de la ciudad se muestra horrorizada ante tan atroz crimen, hasta que Carl Lee, el padre de Tonya, armado con un rifle de asalto, decide tomarse la justicia por su cuenta y mata a los violadores de su hija. Durante diez días, mientras la tensión va creciendo y reaparecen en las calles de Clanton las cruces ardiendo del Ku Klux Klan, Jake Brigance, un joven abogado blanco, y su ayudante Ellen Roark, harán todo lo posible para salvar la vida de Carl Lee, mientras trata de no perder su propia vida.
  • La tapadera (The Firm, 1991). Tras salir de la universidad de Derecho de Harvard con un extraordinario expediente, se abre ante Mitchel McDeere un futuro inmejorable, en donde los mejores bufetes de Estados Unidos se rifan su contratación. Finalmente elige uno de los más respetados. Nada firmar su contrato el bufete le entrega a él y a su mujer una estupenda casa, un BMW y carnets para acceder a los mejores clubs privados de golf de la ciudad. Sin embargo, nada es lo que parece en el interior de ese bufete, y el FBI los investiga en secreto por blanqueo de dinero. Mitch deberá decidir entre continuar con su prometedora carrera o traicionar a los amigos de su bufete.
  • El informe pelícano (The Pelican Brief, 1992). Darby Shaw intenta resolver el misterio de las muertes de dos jueces de la Corte Suprema, uno liberal y el otro conservador.
  • El cliente (The Client, 1993). Mark Sway, de once años, sabe quién mató a un senador de Estados Unidos, pero teme que los asesinos quieran matarlo a él.
  • Cámara de gas (The Chamber, 1994). Adam Hall intenta que se conmute la pena de muerte a su abuelo, quien puso una bomba en la oficina de un abogado judío.
  • Legítima defensa (The Rainmaker, 1995). Rudy Baylor toma un caso contra una enorme compañía aseguradora que se negó a salvar la vida de un hombre. El único problema es que no tiene ninguna experiencia.
  • El jurado (The Runaway Jury, 1996). El abogado defensor Rankin Fitch intenta manipular el veredicto de un jurado contra una gran compañía tabacalera.
  • El socio (The Partner, 1997). El socio de una firma de abogados simula su muerte y roba noventa millones de dólares. Luego, huye a Brasil.
  • Causa justa (The Street Lawyer, 1998). Michael Brock deja su flagrante carrera en un prestigioso bufete de Washington para trabajar como abogado de los sin techo.
  • El Testamento (The Testament, 1999). Un multimillonario hombre de negocios deja a todos sin herencia excepto a su misteriosa hija ilegítima.
  • La hermandad (The Brethren, 2000). Tres ex jueces presos forman una hermandad que se sale de control y amenaza directamente la seguridad nacional.
  • La citación (The Summons, 2002). Un juez moribundo convoca a sus hijos. Uno de ellos encuentra una fortuna escondida de su padre.
  • El rey de los pleitos (The King of Torts, 2003). El abogado J. Clay Carter acepta un caso que lo lleva dentro del oscuro mundo de una compañía farmacéutica. Se vuelve rico, y con ello llegan muchos problemas.
  • El último jurado (The Last Juror, 2004). En los comienzos de la década del 70, recién salido de la Universidad, Willie Traynor compra un periódico semanal en Ford County. Su vida se enreda con el mayor caso de su época en el área y con la gente más afectada por éste.
  • El intermediario (The Broker, 2005). Joel Backman es liberado antes de tiempo por un indulto presidencial. Es llevado a Italia para que inicie una nueva vida, argumentando que su vida correría peligro en Estados Unidos. Sin embargo, sospecha que algo se esconde detrás de todo.
  • La Apelación (The Appeal, 2008). Una gran empresa química es condenada por contaminar el agua de toda una ciudad y provocar un gran aumento de casos de cáncer entre la población. La multa es altísima, más de lo que esperaban, pero eso es sólo el principio.
  • La trampa (The Associate, 2009). Un joven abogado, licenciado de la Universidad de Yale, se ve presionado a aceptar un puesto en un importante bufete y es chantajeado para entregar información privilegiada sobre una demanda multimillonaria.
  • Ford County (Ford County, 2009). Próximamente (a la venta en Estados Unidos en octubre de 2009).

 Libros de ficción no legal

  • La granja (A Painted House, 2001). El autor, evocando su infancia en la década de los cincuenta en Arkansas, traslada en esta novela la tensión de sus thrillers al ámbito rural. Luke Chandler, un niño de siete años, nos ofrece a través de sus ojos el destino de Black Oak. Su familia, al inicio de la temporada de la recolección del algodón, contrata y reúne en esta pequeña comunidad rural a gente de orígenes muy dispares, como mexicanos y temporeros, que trabajan a merced de un tiempo inclemente. Las duras condiciones sumadas a las diferencias entre ellos acabarán por hacer la convivencia imposible, y la tensión y las rencillas dejarán paso a los enfrentamientos violentos. Luke, testigo involuntario de los hechos, no podrá evitar que él y su familia se vean involucrados, amenazando no sólo con arruinar la cosecha sino también sus vidas.
  • Una Navidad diferente (Skipping Christmas, 2001). El matrimonio de Luther y Nora Krank tiene planeado, por primera vez en su vida, no celebrar la Navidad, es decir, no preparar fiestas, ni comidas ni darse regalos, pero nada saldrá como han previsto. La película “Christmas With the Kranks” estuvo inspirada en este libro.
  • El último partido (Bleachers, 2003). Tras quince años de ausencia lejos de su pueblo natal, Neely Crenshaw, el mejor quarterback que haya jugado con los Spartans de Messina, el equipo de su instituto, regresa para acompañar en su batalla contra una enfermedad terminal a su antiguo entrenador, Eddie Rake, el hombre que convirtió a este pequeño equipo en una leyenda imbatible del fútbol americano. Nelly y sus compañeros recuerdan los viejos partidos, reviven glorias pasadas, e intentan decidir de una vez por todas qué opinión les merece su entrenador, si le quieren o le odian, pues aunque les aportó gloria y triunfos también les llevó al límite tanto en lo físico como en lo personal. Neely Crenshaw, a su vez, lucha por reconciliarse con su entrenador, con sus sueños de una carrera fulgurante en la NFL y con las decisiones que tomó de joven.
  • El Profesional (Playing for Pizza, 2007). Narra la historia de Rick Dockery, un jugador de fútbol americano que, tras fracasar con su último equipo, los Cleveland Browns, junto con un problema legal debido a un pleito de paternidad, y cansado de buscar oportunidades en la liga de fútbol americano, decide marcharse a Italia para jugar en un equipo semi-profesional, las Panteras de Parma. Esta historia implica el viaje de un hombre a un país del que no conoce nada, y con un pasado egoista, a encontrarse con sus verdaderos deseos y a volver a sentir la pasión hacia el deporte que ama.

 Libros de no ficción

  • El Proyecto Williamson (The Innocent Man: Murder and Injustice in a Small Town, 2006). Basándose en la historia real del ex jugador de béisbol, Ronald Keith Williamson, John Grisham se adentra en la vida de este hombre condenado injustamente a la pena de muerte, por el asesinato de una mujer, en un pequeño pueblo de Oklahoma. Tras doce años de prisión, sus abogados lograron demostrar su inocencia cinco días antes de la fecha en que debía ser ajusticiado.

AQUI LES DEJO EL LINK DE LA WEB DE JOHN GRISHAM http://www.jgrisham.com/